Agónico empate en Barranquilla. Colombia rescató un punto al 94’

Por: Stiven García

Desde antes del partido ya había cierta incertidumbre sobre lo que el técnico colombiano Reinaldo Rueda quería plantear. Después de un gran partido en Lima, excluir de la alineación titular a Luis Fernando Muriel, para darle a ingreso a Jeferson Lerma, un volante de marca, hacía pensar en un planteamiento muy diferente, más enfocado en la defensa, que en el ataque.

Y no pudo ser peor, porque gracias a los goles de Romero (3’) y Paredes (8’) nunca sabremos qué buscaba Rueda con la inclusión del volante del Bornemouth. Estos tempraneros goles desbarataron el planteamiento, y en ese momento, parecían ser el comienzo de una debacle sin precedentes para el combinado colombiano. Argentina siguió al acecho de un equipo totalmente desordenado en fase defensiva, y que solo atinaba a cortar el juego, pero la posesión de la albiceleste se mantenía.

Rueda replanteó, y antes de los 30 minutos de juego envió a Luis Fernando Muriel a la cancha en lugar de Lerma, y el samario llegó un cambio de actitud en el equipo. Cuadrado aumentó ostensiblemente su participación del juego, se adueñó de la pelota, e hizo jugar a sus compañeros. Incluso el descuento pudo llegar antes del final de la primera parte, pero Duván Zapata tiró el balón a las nubes tras recibir un genial pase de Muriel.

Para el segundo tiempo llegaron más cambios. Ingresaron Barrios, Cardona y Borja, por Cuellar, Díaz y Zapata. Colombia salió con todo, y obtuvo un penal a favor que Muriel cambió por gol al minuto de 50 de juego, y revivió la esperanza. Justo aquí hay que hacer énfasis en la actitud que tomó Argentina, que consistió en hacerse con la pelota, ponerla a circular aprovechando los espacios que dejaba una Colombia volcada totalmente al ataque, y bien secundada por el árbitro Tovar, que comenzó a pitar a favor del visitante hasta el más mínimo contacto, cortando así el ímpetu del equipo colombiano. Pero ante todo esto, hubo otro héroe, el gran David Ospina, que sacó de todo, y desde todos los ángulos, incluso un remate rasante de Messi, de esos que normalmente terminan adentro, pero hoy retumbó más fuerte que nunca el “Tú tranquilo” que popularizó Javier Fernández cada vez que Ospina atajaba un balón difícil.

Finalmente llegó la hazaña, después de mucho intentarlo, y cuando ya muchos no creían, el minuto 94 le regala nuevamente una alegría a Rueda. Foyth pierde la pelota saliendo, Cuadrado la recibe bien abierto sobre la derecha y mete un centro preciso para que Miguel Borja marque de cabeza. Un desahogo totalmente necesario para el pueblo colombiano.

Finalmente, no se puede negar que Reinaldo Rueda se equivocó, pero hay que enaltecer la forma en que replanteó, tanto él como los jugadores fueron de menos a más y lograron salvar un punto que estuvo perdido durante 93 minutos. Tremenda doble fecha de Juan Guillermo Cuadrado, que lució toda su rebeldía en la cancha, y mención especial para Muriel y Borja que fueron vitales en el agónico empate de hoy. Reponerse de esta forma ante un resultado adverso, puede ser muy positivo para lo que viene, sobre todo para la mente de los jugadores.

Foto cortesía: FCF – Federación Colombiana de Fútbol

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