Un día como hoy, hace 30 años, Nacional gritó campeón en la Libertadores

Tomado vía: ligadeportiva.com

René Higuita fue la gran figura de la final, tras lucirse con sus atajadas en los lanzamientos desde el punto del Penalti.

El 31 de mayo de 1989 fue un día histórico para Atlético Nacional y para el país. Por primera vez en la historia un equipo colombiano se coronó campeón de un torneo internacional: la Copa Libertadores de América.

América de Cali ya había estado muy cerca de lograrlo en los años 85, 86 y 87; cuando terminó por caer en las finales. Sin embargo, en el 89 los dirigidos por Francisco Maturana lograron gritar campeón, tras una emotiva final que terminó con un efectivo cobro de Leonel Álvarez.

El estadio El Campín de Bogotá fue el escenario que albergó el evento, ya que en esa época el Atanasio Girardot no contaba con la capacidad suficiente para recibir un espectáculo de esas características.

Al juego, Nacional llegaba con un resultado en contra de 0-2, ya que el Olímpia de Paraguay se había llevado la victoria en casa con goles de Bobadilla y Sanabria.

No era una batalla sencilla que debían enfrentar los colombianos. Es más, el primer tiempo se fue con empate a cero, resultado que le entregaba el título a los paraguayos.

Ahí entró la mano de Francisco Maturana en el entretiempo. Su palabras motivaron a los jugadores, que descontaron al primer minuto de la etapa complementaria, gracias al autogol de Guasch, que alimentaba la ilusión de los asistentes al Campín.

Faltaba un gol para empatar la serie y llegó a los 65 minutos. Palomo Usuriaga acercaba a Nacional a la gloría, pero todavía faltaba la parte más dramática de la noche, la definición desde el punto del penalti.

René Higuita estaba inspirado esa noche, en la que se ejecutaron 9 penaltis por equipo. El arquero de la selección Colombia atajó cuatro cobros, uno salió desviado y Olímpia convirtió cuatro.

Por su parte, Nacional acertó cinco cobros, siendo el de Leonel Álvarez el definitivo para consagrarse campeón y generar la fiesta en el país, que para la época no estaba tan dividido en poderosas barras populares, sino que el acontecimiento despertaba el sentimiento patrio.

Fue una locura la llegada del equipo a Medellín. Las calles se desbordaron de alegría mientras los campeones hacían su recorrido triunfal. La ciudad se paralizó para celebrar el mayor logro en la historia del fútbol colombiano, que llegó en medio de una de las peores crísis sociales en la historia del país.

 

 

Tarjetas virtuales

Comparte esta información

Deja un comentario